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Autores: Mariluz
Portieles Ruíz, Maybell Pérez Rodríguez, Midiala García
Pestano, Zadys Quintana Pérez, Miisbeydi Fernández Fuentes,
Reina Sánchez A.
INTRODUCCIÓN
Cada día la sociedad demanda con
más fuerza a las universidades la formación de profesionales
competentes. La calidad en la formación profesional depende
no solo de los conocimientos y habilidades que desarrolle en
el currículo universitario sino también de los intereses y
valores que regulan su actuación profesional. El amor a la
profesión, la responsabilidad, la honestidad, constituyen
valores esenciales reguladores de la actuación de un
profesional competente.
Tanto los valores más
trascendentales para la sociedad como la igualdad, la
justicia ,la solidaridad, como los valores más específicos,
por ejemplo, en el orden profesional, el amor a la
profesión, la responsabilidad, son reflejados por cada
persona de una manera diferente en función de su historia
individual, de sus intereses, capacidades, quiere decir que
no siempre los valores jerarquizados oficialmente por una
sociedad como los más importantes son asumidos de igual
manera por los miembros de la sociedad (1).
El reto hoy es conservar valores
conquistados a la vez que desarrollarlos y minimizar el
costo espiritual que las necesarias transformaciones del
país y la coyuntura universal pueden generar. Urge hoy la
acción educativa de todas las instancias, a la vez que
concientizamos y afrontamos las contradicciones existentes y
atenuamos sus efectos. La coherencia social y educativa y la
ponderación de sus diferentes ámbitos: la sociedad y sus
instituciones, la familia, los medios de difusión, las
políticas sociales y económicas favorecerán sin dudas el
afrontamiento del reto (2). (El saber ético de ayer y de hoy
Tomo I, complejidades para formar valores en un mundo
unipolar, p. 81).
La dirección del proceso
educativo se ha venido precisando en los últimos años, en el
sentido del reforzamiento y la profundización en las raíces
de la nacionalidad, la solidaridad , el colectivismo, el
internacionalismo, la igualdad, el amor al trabajo, la
honestidad entre otros son valores principales que con las
situaciones actuales en que vivimos es común encontrar
incertidumbre, desesperación, desorientación, desesperanza,
decepción y otras manifestaciones de crisis de identidad que
tocan sensiblemente la estructura de los valores (3).
Para cumplir con la demanda de
la sociedad, se implementa en Villa Clara por vez primera un
nuevo modelo Pedagógico de Formación de Enfermeros durante
el curso 2003_2004, permitiendo mayor inclusión social pues
brindó la oportunidad de incorporar en la Universidad a
muchos jóvenes que se encontraban desvinculados de los
estudios y de una manera u otra también procedían en su gran
mayoría de medios sociales y familiares carentes de valores
por diversos motivos, por tanto estos jóvenes incrementaban
el ejército de batas blancas que con una formación integral
desempeñaran sus funciones tanto en Cuba como fuera de ella,
considerando muy importante formar valores éticos en los
estudiantes que eligen esta profesión, y potenciar a
aquellos de los cuales carecen para ser mejores
profesionales.
El propósito de este trabajo es
fundamentar desde una perspectiva teórica conceptual la
necesidad de implementar una estrategia educativa para
formar y reafirmar valores en los estudiantes de Enfermería,
futuros profesionales de la Salud.
DESARROLLO
Enfermería es la profesión que
al tomar como base las necesidades humanas y la importancia
de su satisfacción, así como los aspectos que la modifican,
y aplica a sus acciones los principios de las ciencias
biológicas, físicas, químicas, sociales, psicológicos,
médicos, y a su vez proporciona atención integral al hombre
sano o enfermo.
Las personas que eligen esta
profesión han de tener verdadera vocación, muchas cualidades
deberán desarrollarse durante el período de formación como
benevolencia, simpatía, honestidad, deben mostrar fidelidad
a sus pacientes, honradez, confiabilidad, estos son
cualidades esenciales para adquirir un sentido
individualmente como miembro de un equipo (4). Es importante
inculcar valores como el humanismo, la incondicionalidad,
honestidad, responsabilidad, durante todo el proceso
formativo del estudiante, pues los valores no se fijan por
un proceso de comprensión, por lo tanto, no son la expresión
directa de un discurso que resulta asimilado, sino el
resultado de una experiencia individual, a partir de
situaciones y contradicciones que la persona presenta en el
proceso de socialización del que se derivan necesidades que
se convierten en valores del propio proceso (5).
Los valores pueden ser
económicos, sociales, políticos, éticos-religiosos, morales,
estéticos, pero todos son humanos .De rescatar los mejores
valores, como una contribución más a la lucha que se está
llevando en la sociedad Cubana actual, a la que no puede
escapar, el profesional de Enfermería que se respete como
ser social (6).
La universidad, pero
fundamentalmente el profesor debe descubrirlos, explorarlos
y potenciar aquello que debe trabajar, en el proceso de
instruir y educar, pues desconocer esta unidad es no
entender el vinculo “Ciencia-Axiología”;
“Ciencia-Ideología”; ”Ciencia-Valor”; ”Ciencia-Educación”;
no entenderlo es asumir posiciones neopositivistas en el
trabajo científico. De ahí que la tarea suprema de la
educación sea la humanización del hombre, la apropiación de
valores, de costumbres, de las tradiciones, sin embargo no
pueden desestimarse las influencias educativas en el proceso
de formación integral del hombre, que ejercen las propias
familias a las que pertenecen los educandos.
La constitución de la República
de Cuba expresa en su artículo 37 que, “los padres tienen el
deber de dar de alimentar a sus hijos, asistirlos en la
defensa de sus legítimos intereses y en la realización de
sus justas aspiraciones; así como contribuir activamente a
su educación y formación integral como ciudadanos útiles y
prepararlos para la vida en la sociedad socialista”. La
familia desempeña un papel formativo fundamental pues los
padres educan a sus hijos según sus propios patrones
morales. Los estímulos que los niños y jóvenes reciben y los
ejemplos que observan en el seno familiar, tendrán una
influencia muy importante en la formación de hábitos y
actitudes en su conducta fuera del hogar.
Es muy importante tener
conocimiento del desempeño profesional para formar valores,
los contenidos que se imparten constituyen una herramienta
fundamental para que el profesor potencie objetivos
educativos en el estudiante. La educación y la formación de
valores comienza sobre la base del ejemplo pero estos no se
pueden reducir a los buenos ejemplos y el modelo del
profesor, por lo que la formación de valores es un proceso
gradual, donde es necesario buscar e indagar cuáles valores
y por qué vías se deben formar, desarrollar, afianzar y
potenciar en diferentes momentos de la vida, según las
necesidades que van presentando en la formación de un
profesional.
Es necesario ver a la
universidad como la generadora del potencial humano que
necesita para su transformación y desarrollo de la sociedad.
La gran demanda y diversificación que presenta la enseñanza
superior en los momentos actuales, es debido a la toma de
conciencia de la importancia que tiene este tipo de
educación para el desarrollo de la humanidad, en las
diferentes esferas de la vida. (8)
La formación o la educación en
valores preocupa y ocupa a la comunidad educativa
universitaria en Cuba y el mundo. La entrada vertiginosa en
un nuevo milenio exige mayor eficiencia, eficacia, y
pertinencia de los procesos formativos en la enseñanza
superior, no solo en cuanto a la elevación del nivel
técnico-profesional de sus egresados, sino también en sus
cualidades morales. La responsabilidad del personal de
Enfermería está relacionada con la formación de los recursos
humanos de la profesión, trasmitiendo conocimientos
teóricos, desarrollándoles habilidades intelectuales y
prácticas y formando valores éticos. Los(as) enfermeros
tienen que estar conscientes de que la responsabilidad ética
surge de sus propios sistemas de valores personales y
profesionales que les hace elegir una conducta.
Dentro del
código de ética de la profesión de Enfermería se hace
énfasis en mantener la identidad de la profesión, y la
responsabilidad del enfermero en brindar atención al hombre,
la familia, y la comunidad; además plantea que la enfermera
es responsable de hacer el bien y proteger
los valores más preciados, la vida, la salud, y los
derechos de las personas bajo su cuidado. Por tanto, para
poder orientar como formar valores en los estudiantes de
Enfermería, pudiéramos considerar los siguientes elementos:
¿En qué
sujetos deseamos inculcar valores propios de la profesión?
Educamos
jóvenes y no tan jóvenes que han seleccionado una carrera y
su futura labor profesional constituye el centro alrededor
de la cual se deben diseñar las influencias instructivas y
educativas.
¿Qué
valores posee ese joven universitario?
Hay que
asumir que ese joven (casi adolescente aún) que ingresa en
los recintos universitarios trae niveles educativos
precedentes, un nivel de desarrollo de su personalidad y por
tanto, determinados valores, los cuales hay que conocer
antes de plantearse educarlos.
¿Cuál es
su nivel de motivación profesional?
Como parte
del diagnóstico inicial a cada estudiante debe, conocerse el
motivo o los motivos que lo impulsaron a seleccionar esa
carrera y no otra.
¿Qué
valores educar?
Ante todo
hay que delimitar los valores trascendentes, los esenciales,
de acuerdo al modelo del profesional con que se trabaje para
evitar concentrar influencias y no perder esfuerzos, ni
tiempo al intentar educar demasiados valores al unísonos
importante inculcar valores acorde al código ético de la
profesión, estos pueden ser: responsabilidad, amor a la
profesión o identidad profesional, fidelidad, honestidad.
Por tanto
la educación de los valores en
la Educación Superior
constituye un tema de gran actualidad y trascendencia en la
formación de los profesionales, pues estos se forman y
desarrollan a lo largo de la vida del ser humano en un
complejo proceso educativo en el que intervienen la familia,
la escuela, y la sociedad (9). Pudiera afirmarse que la
familia es una especie de termómetro social que reproduce y
refleja en qué situación se encuentra la sociedad, a que
sistema socioeconómico pertenece, por donde anda ésta, en
que etapa se encuentra (10).
En este
proceso de formación de valores donde la familia tiene el
protagonismo inicial pudiéramos definir que
los valores son convicciones que van conformando la
conducta, el comportamiento del individuo, se trata de un
proceso social donde la sociedad es un conjunto de
influencias en interacción. Otros autores plantean que los
valores son potencialidades humanas que dignifican al
individuo, que conscientemente asumidos
elevan a la persona y su espiritualidad, y lo hacen tornarse
grande en el ámbito de la familia, una profesión, un
colectivo, o la sociedad en su conjunto.
Pudiéramos
entonces en nuestra profesión formar valores universales
como la bondad, la amistad, el amor al prójimo, el
altruismo, la solidaridad, el humanismo, estos valores
elevan considerablemente la dimensión humana y valorativa
del hombre. Al patriotismo, el orgullo nacional, la
identidad, la independencia, la justicia social, la
soberanía, se refieren a valores como nación.
Por tanto
los valores contribuyen a que una persona, una institución o
una sociedad establezcan sus rumbos, metas y fines.
Constituyen guías generales de conducta que se derivan de la
experiencia y le dan sentido a la vida, propicia su calidad,
de tal manera que está en relación con la realización de la
persona y fomenta el bien de la comunidad
y la sociedad en su conjunto. (11)
Teniendo
en cuenta que el alumno que formamos en la universidad
transita por tres modalidades hasta egresar como
profesional, durante su 1er año, las organizaciones
estudiantiles juegan un papel importantísimo en la educación
de valores, pues despliegan un número importante de
actividades que hacen que éste participe de manera
consciente, activa, donde cada cual encuentra su espacio,
protagonismo y significado para sí. (12)
Los
valores nos producen paz, felicidad, bienestar,
gratificación, entusiasmo, hacia allí donde está el valor,
donde éstos se expresan. Los valores varían de un país a
otro en dependencia de la realidad económica, la cultura,
las tradiciones, la historia, la religión, la idiosincrasia.
En un mismo país también varían de acuerdo a las diversas
regiones, zonas, barrios, en grupos, familias, e individuos
diferentes, lo cual no siempre coincide y trae consigo
contradicciones y conflictos. También son históricos,
cambian de una época a otra, de generaciones a otras, se
transforman. Unos se conservan y refuerzan a lo largo de la
historia por su sentido humanista, a la vez que nacen otros
nuevos y otros desaparecen. Esto garantiza el progreso moral
y humanista de la sociedad. Cada generación se parece más a
su tiempo y demanda a partir de su
tiempo. Por esto las vivencias reales, presentes, actuales,
nunca serán sustituidas por lo ¨vivido¨ trasmitido por las
generaciones precedentes.
Se trata
por tanto de una profesión que por ser la más humana y noble
de las profesiones, necesita de la incorporación de valores
en el estudiante para toda la vida, desde la etapa de
pregrado hasta concluir su formación
integral como profesional de la salud; Recordemos que
hablamos de un modelo de Enfermero
novedoso, que transita por varias etapas hasta su egreso
como Licenciado en Enfermería, a diferencia del modelo
convencional anterior, este enfermero se incorpora a su
labor asistencial al concluir su 1er año, por tanto la
necesidad de formar valores en el mismo debe ser la
intención constante de la comunidad que está a su alrededor,
ejerciendo fuertes influencias educativas que impacten
positivamente en la sociedad ; sin olvidar la unidad que
debe existir entre ciencia – axiología; pues
la Enfermería es una de las profesiones que
se distinguen en
la Educación Superior
por la actuación profesional del recurso humano en salud,
que esencialmente se concreta en cuatro dimensiones
fundamentales: El cuidado de la familia, la persona, la
salud, y el entorno (12)
Para
cuidar de la salud del individuo, la familia, la comunidad,
mediante la aplicación del Proceso de Atención de Enfermería
con un enfoque humanista, de su
actuación, orientada al cumplimiento de la misión social de
la profesión en beneficio de nuestro pueblo y de los que
reciben nuestra solidaridad internacional.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:
1. González V. La educación de saber en el currículo
universitario. Un enfoque psicopedagógico para su estudio.
Revista Cubana de Educación Médica Superior. 2000. 14(1).
p. 74-82.
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reflexión necesaria. En: El saber ético de ayer y hoy.
Ciudad Habana: Félix Varela; de 2004. p. 64-145.
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humano. Ciudad Habana: Pueblo y Educación. 2da ed; 2004. p.
33-4.
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Habana: Ciencias Médicas; 2002. p. 11-3.
5. López L. R. El diálogo y la cultura del error en la
formación de valores. Revista Tema. 1998; (15): p. 11-5.
6. Amaro Cano MC. Ética profesional. Ética Médica. É tica de
Enfermería. En: Problemas éticos y bioética en enfermería.
1ra ed. La
Habana: Ciencias
Médicas; 2005. p. 11-6.
7. Álvarez Zayaz CM. Fundamentos
teóricos de la dirección del proceso educativo en la
educación superior. En: La escuela en la vida. 1er ed:
Ciencias Médicas; 1989. p. 164.
8. Álvarez N, Cardoso R, Moreno M. La educación en valores
del estudiante universitario a través
del proceso docente educativo. En: Universidad 2000.
La Habana; 2000. p. 25-36.
9. Fabelo Corzo JR. Los valores y sus desafíos actuales. En:
La familia como valor.
La Habana: José Martí; 2003. p. 169.
10. García Batista G. Porqué la formación de valores es un
problema pedagógico. En: Compendio de Pedagogía. 1ª ed,
La Habana: Ciencias Médicas; 2006. p. 199.
11. Báxter Pérez E. Educación en valores. Papel de la
escuela. En: García Bautista G. Compendio de Pedagogía. 1er
ed.
La Habana. Ciencias Médicas; 2006. p.193.
12. Ministerio de Docencia e investigación. República de
Cuba. En: Documentos rectores del Nuevo Modelo Pedagógico.
Cuidad Habana; 2003.
Autores: Mariluz Portieles Ruíz, Maybell Pérez
Rodríguez, Midiala García Pestano, Zadys Quintana Pérez,
Miisbeydi Fernández Fuentes, Reina Sánchez Agüero.
- Licenciadas en Enfermería. Profesoras asistentes de
la Facultad de Enfermería. Miembros
numerarios de
la Sociedad Cubana de Enfermería. Instituto
Superior De Ciencias Médicas Villa Clara. “Dr. Serafín Ruíz
De Zárate Ruíz”. Facultad De Enfermería. Cuba
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