Dra. Marta Lucia Ospina - Directora Instituto Nacional de Salud

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CONSULTORSALUD habló con la Directora del Instituto Nacional de Salud, la Dra. Martha Lucia Ospina, sobre los cien años de la institución, los avances en salud pública que ha tenido el país, la carga de la enfermedad en Colombia y los retos que se vislumbran en el inmediato futuro.

La Dra Martha Lucia Ospina tiene al menos 20 años de experiencia en el sector salud, ha ocupado el cargo de Directora de Epidemiologia y Demografía del Ministerio de Salud y Protección Social (desde el año 2012), fue Viceministra de Salud encargada de junio de 2012 a enero de 2013 y Directora de la Cuenta de Alto Costo de Colombia desde su creación en 2008 hasta 2012; tiene estudios de Medicina de Universidad Javeriana, es Especialista en Gestión de la salud pública -ICESI-CES, Magister en Epidemiologia de la Universidad de Valle y Magister en Economía de la Salud de la Universidad Pompeu Fabra. 

CS: En estos 100 años del Instituto Nacional de Salud. ¿Cuáles cree que han sido los mayores aportes en salud pública  que le ha hecho al país?

El instituto ha hecho enormes aportes al país, lo que pasa es que han sido para cada época. Por ejemplo, en los años veinte el instituto produjo el suero antirrábico, que en esa época no existía en América. En este momento puede sonar menor, pero en ese entonces, era muy importante porque la gente se moría de rabia, al no existir una vacunación para perros y gatos.

Cuando el mundo estaba en epidemia de viruela y era tan grave y tan deformante, el instituto produjo la vacuna antiviruela. En los años cincuenta cuando no se sabía realmente y no se tenía un panorama de cuál era la situación de salud, ni siquiera de carga de la enfermedad, ni se sabía de qué se morían los colombianos, el instituto hizo la primera Encuesta Nacional de Salud, hoy en día que tenemos trece encuestas, eso parece menor, pero en ese momento era un país que no tenía ningún tipo de conocimiento de la situación en salud, no se sabía por regiones de qué se enfermaban o de qué se morían, era solo de manera empírica. Cuando el instituto la hizo, por primera vez se muestra el panorama de mortalidad y morbilidad de los colombianos y se convierte en un gran hallazgo.

Con esa encuesta se supo que la principal causa de muerte era la diarrea, por la mala calidad del agua, entonces el instituto hizo uno de los más grande aportes, y que sigue estando vigente, y es la de entender que en la salud rural, el tema del agua no está garantizado, lo que produce esas altísimas mortalidades. El instituto hizo acueductos rurales, escavo pozos y creo sistemas de limpieza para tener agua segura y sistemas de manejo de excretas. Un trabajo enorme que garantizó que la gente tuviera agua no contaminada y se disminuyó la mortalidad infantil por diarrea.

El instituto en estos 100 años ha hecho pequeños aportes que no se notan pero que son importantes, por ejemplo, hizo kits diagnósticos para utilizar en zonas rurales, que actualmente se sigue usando. Desde hace 45 años produce suero antiofibico que es el suero más específico y el mejor que hay en Colombia para la mordedura de las serpientes.

En los ochenta y noventa se afinó cada vez más el sistema de vigilancia epidemiológica, que hoy es el mejor del continente, que nos permite darnos cuenta de los que está pasando. Con un sistema de vigilancia no  se previene sino que se identifica cuándo el comportamiento de algo no es normal, y eso permite dar alertas para hacer las intervenciones a tiempo y contiene la propagación de epidemias y otros fenómenos.

Como puede ver el instituto siempre ha estado para responder a ese problema de salud pública y sanitario. Tanto que de aquí nació el INVIMA en el año 93, después de que por 30 años el instituto llevaba haciendo todo el proceso de alimentos y medicamentos, hasta que se creció tanto esa área, que se creó un instituto aparte.

CS: Durante 15 años el INS se propuso construir acueductos rurales con el fin de reducir la mortalidad por diarrea a causa del déficit de agua potable. Qué tanto se avanzó al respecto y que cree que aún falta por hacer.

En este momento no es un problema general de Colombia, ya es un tema de desigualdad, y la desigualdad no es algo que pueda manejar el sector salud ni las entidades de salud, nosotros tenemos en Colombia unas brechas enormes de desigualdad que las evidencio el Plan Decenal de Salud Pública.

Por ejemplo, la tasa de mortalidad en menores de 5 años por diarrea, es uno de nuestros mejores indicadores, pero si uno lo ajusta por ingreso, por clase social, por el tipo de vivienda, el 50% de la población pobre pone el 70% de las muertes por diarrea. Entonces, claramente es un problema de pobreza, no hay nada que una entidad de salud pueda hacer cuando estamos hablando de un problema de ingresos.

Cuando uno tienen una mortalidad por diarrea altísima, todo se puede hacer, pero cuando se tienen fenómenos marginales, es muy difícil de acabar con eso, ni siquiera con el modelo de atención diferencial para zonas rurales y dispersas, que ayuda en la atención, pero no quita la causa básica que es la pobreza.

CS: Cuáles son los principales avances que el INS le ha dado al país en materia de investigación en salud, ciencia e innovación.

En los años setenta cuando regresaron al país toda la diáspora de investigadores que habían ido a estudiar a Estados Unidos y a Europa, para todos esos doctores y magister, el hogar natural que los recibió fue el Instituto Nacional de Salud, otros pararon en la Universidad de Antioquia, algunos a la Universidad del Valle y otros a la Universidad Nacional. Con ese auge se logró construir todos los laboratorios, que en este momento, son doce (12), de los cuales, la mitad se dedican a la investigación.

Sin embargo, con el paso del tiempo, en las universidades privadas se fueron aumentando los grupos de investigación, por lo que se aumentó el capital en las universidades privadas y se disminuyó en lo público. Ahora hay muchos grupos de investigación en Colombia, que son colegas del instituto y, al mismo tiempo, competidores.

Los recursos en investigación en Colombia, en general, son bastante escasos, y en tiempos de austeridad es en lo que más se recorta. Sin embargo, el instituto hace un esfuerzo enorme, y consigue el 70% de sus recursos de investigación afuera, con cooperación internacional.

Nosotros realizamos especialmente investigación básica, en este momento, por ejemplo, estamos trabajando en pruebas diagnósticas para cetosis, para ser utilizadas en sitios lejanos; investigaciones en el manejo de chagas y leishmaniasis; en tuberculosis resistente; investigaciones en resistencia de insecticidas por parte de los vectores. Las Investigaciones van cambiando con el paso del tiempo y  en su momento pueden llegar a cambiar la política pública.

En nutrición adelantamos todas las pruebas biológicas ENSIN(Encuesta Nacional de Situación Nutricional), todos los niveles de hierro, de vitaminas, de zinc, todos los niveles que tienen en la sangre las personas para el estado nutricional, los hicimos nosotros, los resultados se darán a conocer en la encuesta ENSIN que saldrá en los próximos días.

CS:Este tipo de investigaciones cómo se aplican dentro del sistema de salud, y cuáles son las conexiones entre el ministerio y los prestadores de salud para poder prevenir ciertas enfermedades.

Es importante aclarar que un sistema de salud en cualquier parte del mundo tiene tres objetivos, y en los tres cumple tres funciones y tiene entidades distintas en cada línea de trabajo.

Un objetivo, es evitar la quiebra financiera de las personas, mediante un modelo de financiación, que en Colombia es a través de un modelo de aseguramiento basado en el trabajo, y quiénes están ahí para hacerlo, son las aseguradoras y también las cuentas del Estado y el Ministerio de Salud.

El segundo objetivo es aportar a la calidad de vida de la población, y ahí se aporta mediante garantías como seguridad sanitaria, donde se le  garantiza a las personas que la medicina que se está tomando es de calidad, que el agua sea potable, que si hay en el mundo virus que son emergentes hay alguien que está vigilando y haciendo lo propio para contenerlo. Ese tipo de temas en salud pública y seguridad sanitaria, la hacen entidades como el Instituto Nacional de Salud y el INVIMA.

La tercera función del sistema de salud es atender las necesidades o demandas por el daño en salud, es decir, absorber lo que ya es el resultado, atender el infarto, la enfermedad renal, el cáncer, etc. Es el mundo de la prestación y en ese mundo de la prestación están los aseguradores y las IPS.

Entonces, por ejemplo, si nosotros como instituto hemos identificado que para el Zika la única alternativa es identificarla en la mebarazada con una ecografía en segundo semestre, y qué se debe mirar específicamente. Nosotros le trasmitimos esa información al Ministerio y este, lo traduce a través de una política pública o de una circular operativa, para que los prestadores lo hagan.

El INS le habla directamente a los prestadores y aseguradores solo cuando hay un tema de seguridad y vigilancia en salud pública del país, por ejemplo, los protocolos para toda persona con infección respiratoria.

Así funciona el sistema de salud, pero entre más fuerte sea la segunda franja, entre más fuerte sea el INVIMA y el INS más invisibles son. ¿Por qué?: porque uno no hierve la leche, uno simplemente abre la caja y toma leche,   porque ya hay alguien que se llama INVIMA que ya hizo todo para que uno no tenga que hervir la leche. 

CS: Desde el año 2006 se creó el Sistema de Vigilancia Epidemiológica – Sivigila que le permite a los actores de la salud el reporte y análisis de los datos de los eventos de interés en salud pública en el territorio nacional ¿Qué beneficios en salud pública y prevención de la enfermedad le ha traído al país esta herramienta?

El sistema es anterior al 2006, sino que fue en ese año, con un decreto que  emite el Ministerio en el que se diseña el sistema. Sin embargo, desde la ley 9 de 1979, existe vigilancia en salud pública, desde ahí se vigilaban ciertos eventos. Pero en el 2006, Colombia toma una decisión muy importante y es que ya no se va a vigilar colectivamente, con un sistema básico que solo arrogaba datos y permitía ver comportamientos en general.

En el 2006 Colombia dice: no. Vamos a tener un sistema de vigilancia individual, persona a persona, y se crea una ficha muy detallada para cada persona. Es un cambio enorme, porque países como México no tienen eso, sino que cuenta con un sistema agrupado y hasta ahora están incursionando en un sistema individual.

Vigilar un trabajo de manera individual, caso a caso, vale 200 millones al año, un solo evento, y Colombia vigila 106 eventos, pero si fuera intensificada, se sube a 300 millones, y si hacemos algo tan pesado como los que estamos haciendo en Zika, que es seguir semana a semana veinte mil embarazadas, nos puede costar 400 millones.

Es muy costoso para Colombia, pero qué busca, tener uno datos muy cercanos  a la realidad, obviamente no son perfectos, por qué, porque no todo el mundo acude a los servicios de salud, porque no todos los servicios de salud reportan todos los eventos,  porque los médicos y las enfermeras cambian, porque no siempre está disponible la tecnología. Pero aún con eso, el sistema global funciona desde la Guajira hasta el Amazonas y eso hace que toda Colombia tenga un panorama general muy cercano a lo que realmente está pasando.

Todo eso se complementa con la vigilancia por laboratorio, es decir, nosotros hacemos ciertos exámenes de laboratorio a la población. Por ejemplo, hay un paciente hospitalizado por un dengue, se le hacen muestran para dengue, pero nosotros también le hacemos para MAYARO, a través del sistema de laboratorios departamentales de salud pública. Con eso podemos identificar cómo circulan los virus respiratorios, si hay presencia de ciertos virus emergentes y si hay presencia de ciertos patógenos que estemos vigilando.

Es importante aclarar que el sistema de vigilancia no es para atender gente, ni los laboratorios departamentales toman un examen para un caso en específico de una persona,  sino que esas muestras se utilizan para un interés de salud pública.

CS:Cuéntenos un poco sobre los  Observatorios Nacionales de Salud y los boletines epidemiológicos que el INS emite semanalmente.

El Ministerio tiene una serie de observatorios que son por tema (VIH, embarazo adolescente, infancia), que muchos de ellos obedecen a leyes o a normas, hay un observatorio más grande que es del INS, y que es el Observatorio Nacional de Salud, que hace una revisión general de los demás observatorios, pero saca informes temáticos que tiene dos destinos, uno para el Congreso y el otro para el Ministerio.

Con esos informes qué se hace, pues se ajustan las políticas públicas, la norma o la resolución que se esté sacando. El Observatorio Nacional de Salud da cuenta de temas particulares y en general habla de carga de la enfermedad. De hecho, el director del observatorio, es una de las personas referente a nivel mundial para el estudio de carga.

El boletín epidemiológico es uno de los medios de comunicación que tenemos con la población, hay un boletín semanal, el BES, y uno quincenal, que lo que hace es un análisis más profundo sobre temas que es el IQEN.

En el boletín epidemiológico semanal no salen todos los eventos, solo salen aquellos que están sonando, muestra comportamientos por departamentos, los compara con el año anterior, y lo que pretende es que los departamentos y los municipios estén al tanto de la información y de lo que está pasando y tengan la respuesta.

CS: ¿Cómo ha sido la evolución de la carga de la enfermedad en Colombia?

Hace dos meses salió el estudio 2015 que es el más reciente, Colombia tiene una carga de la enfermedad baja, tenemos menor carga que Estados Unidos y muchos países de Europa,  eso tiene que ver con que la población es joven.

El estudio muestra como se ha movido del año 96 a ahora,y muestra que el 70% de la carga está en enfermedades crónicas no transmisible y el cáncer, dentro de esas siguen estando las enfermedades cardiovasculares y las cerebrovascular. Pero algo que llama mucho la atención y que debe preocuparnos ,es que ahora emergen las enfermedades mentales tradicionales como esquizofrenia y síndrome maniaco depresivo, pero también, se ve alzhéimer que no se veía, depresión y suicidio. Lo nuevo son las enfermedades  osteoarticulares, como dolor lumbar y articular. Volvieron a salir los reemergentes como dengue y chikunguña.

La violencia pasó de ocupar el primer lugar a ocupar el cuarto lugar, al ser reemplazado por las enfermedades crónicas no transmisibles, y hacia allá tenemos que empezar a trabajar en temas como actividad física y obesidad que va creciendo, tabaquismo y el consumo adecuado de frutas y verduras. Realmente ahí está  el reto para nosotros, en un país que va en franco crecimiento y que tiene bajísima tasas en actividad física, somos el más bajo en Latinoamérica.

CS: Cómo es el monitoreo para la enfermedades de alto costo que afectan tanto a los colombianos

Las enfermedades de alto costo aumentarán porque entre más envejecimiento poblacional haya, mayor hipertensión y diabetes. Las que si tienden a disminuir son las infecciosas, sin embargo, el VIH no ha mostrado en el mundo un descenso en la incidencia. El cáncer, se calcula que para el año 2023,  esta será la primera causa de muerte en Colombia.

No obstante, ningún país del mundo ha logrado disminuir ni un punto la obesidad, y el tema de la obesidad en Colombia es preocupante, con mayor concentración en las mujeres pobres. La encuesta ENSIN, en la medición 2005-2010, mostró crecimiento promedio del perímetro abdominal de 10 cm en cinco años, si la encuesta que esta próxima a salir muestra eso, Colombia tendría una epidemia de obesidad.

Todo eso tiene que ver con los malos hábitos que se relacionan con los bajos ingresos económicos, del hecho de que sea más barato comprar harinas que comprar frutas y verduras. Pero la incidencia está en las mujeres pobres, porque ellas se comen lo que queda, primero les da a sus hijos y a su marido. Es un tema social.

CS: El INS y el Centro de Enfermedades de Atlanta –EE.UU  vienen trabajando conjuntamente en la investigación y diagnóstico sobre el virus del Zika ¿Cómo ha sido ese proceso y que adelantos se han logrado hasta el momento?

Nosotros tenemos un convenio con CNC hace muchos años, y siempre ha sido el laboratorio de referencia del INS, donde mandamos hacer controles externos y hacer pruebas de mayor complejidad.

A raíz del Zika, y el encuentro entre el Presidente Santos y Obama, se hizó un énfasis en el convenio y un memorando de entendimientoespecial para el tema del Zika, y con ellos hemos trabajado desde febrero del año pasado. Hemos hecho cosas que tienen que ver con vigilancia intensificada, pero también estamos haciendo tres estudios.

Un estudio que ya lo hicimos que es sobre el control del guillain barre en Barranquilla, para ver si su comportamiento proviene del Zika; ahí analizamos el comportamiento clínico, cuánto dura, qué secuela tiene.

¿Qué encontramos?. Que el Zika produce un guillain barre diferente al clásico, es más, desde el primer día incluso de los síntomas de Zika se puede desarrollar guillain barre, no es el que da dos o tres días después de la infección sino casi simultaneo.

El segundo estudio, que va a empezar, es sobre el desarrollo de un sistema de información para el control de vectores y monitoreo del uso de insecticidas.

Tenemos otros dos estudios. Uno es en mujeres embarazadas, que va muy adelantado, que reclutó mil embarazadas que tuvieron Zika para seguirlas en el tiempo y ver en qué terminó, si fue en aborto, partos prematuros o en nacimiento, y ver si en esos bebes se presenta algún defecto congénito. Ese es el estudio BES que se está haciendo en Barranquilla, Cúcuta y Cali.

En pocos días iniciamos el estudio ZEN, que recluta cinco mil embarazadas, sus parejas y sus hijos, es decir, quince mil personas, y dura cinco años. Es un esfuerzo enorme por parte del CNC y de nosotros, con una inversión alrededor de $10 mil millones, demasiado ambicioso y entre los más grandes del mundo porque pretende ver la incidencia del Zika, los desenlaces.

Busca analizar a los niños que nacen aparentemente sanos, cuál es su evolución en el tiempo y qué pasa en los 18 meses después, si continúan sanos o si presentan alteraciones posteriores. También si las mujeres adquieren zika y cuál es el origen, si sus parejas tenían zika y si se transmite por relación sexual.

CS: Qué beneficios le traerá  al país la reciente inauguración del Bioterio, el más moderno de América Latina.

Actualmente no hay nada que sustituya los modelos animales, porque permite hacer muchas cosas, ensayar medicamentos, encontrar dosis de neutralización. En los años veinte habían laboratorios que tenían sus animales como en un zoológico, que estaban expuestos a los patógenos, así los cuidaran bien, esos animales no podía garantizar un buen resultado en el experimento.

Con el tiempo eso se fue mejorando y en el año 93, se inauguró el biotério centralizado, que sacaba del laboratorio todos los animales y los reunía en un solo sitio, con lo mejor de la época.

Este que hicimos, sin embargo, es el papá de los bioterios, es más un laboratorio que tiene todo controlado,  el aire, la temperatura, la humedad, la luz, es como un bunker, manejado por una sala de computadores, lo que hace que no haya patógenos.

Hay sitios donde la presión es positiva, que el aire entra, por si estoy manejando un patógeno muy peligroso, evita que se salga o, al revés, hay sitios donde todo sale, dependiendolos flujos de aire para lo que se esté haciendo.

Donde están los animales, son una cajas que cada una tiene su propio ambiente, su propia temperatura, todo controlado de manera individual, para que los experimentos se puedan hacer y de esa manera el resultado sea confiable.

Trae mucho avance porque la Universidad Nacional trabajará en nuestro bioterio y otros laboratorios, esto aumenta los niveles de seguridad de la investigación y certeza.

CS: También se inauguró el Centro de Emergencia en Salud Pública

Antes había una sala en la que básicamente se monitoreaba todo lo que sucedía y cuando algo está anormal, se declara  una emergencia en salud pública. Con este centro, hay una sala  donde se trabaja común y corriente, pero cuando se está en modo emergencia, se cambian de lugar a otros sitio donde cambian de roles. De hecho, hay un organigrama distinto, donde todos tenemos roles diferentes, está el director de la respuesta, el director de operaciones, el que compra insumos, para que todo sea rápido, que esta fuera de los procesos normales rutinarios.

Si el ministerio declara la emergencia, ya hay accesos distintos, se mueve la planta distinto, con unos enlaces con el CDC, donde se coordinan salidas a los territorios, se monitorea qué está pasando, se trabaja las 24 horas del día. Es un centro muy avanzado en tecnología, y lo que pretende es que cuando algo pase, ahí esté la gente reunida actuando.

CS: Cuáles cree que son los avances que aún le falta hacer al país en materia de salud pública

La apuesta más grande que como país debemos hacer, y no dejar solo al sector salud, es el tema de desigualdad, creo que se necesita mayor compromiso por parte de los otros sectores para que temas que son estructurales y que terminan afectando a la salud se toquen, como el tema de la dieta, la actividad física en los colegios, eso no es menor.

Dentro de la desigualdad hay dos temas fundamentales: que sería educación obligatoria para las mujeres y micronutrientes obligatorios para todo menor de cinco años, eso nos daría un sustrato como colombianos distinto.

Creo que en temas de salud es importante que la gente esté mejor informada, hay que bajarle un poco a las expectativas que se tiene sobre la atención en salud, esa demanda ilimitada, enorme, la presión de la industria es enorme, y por eso se pretende que todo para todos, a eso hay que bajarle y tener registro solidario mejor.

En investigación, se debería volver al modelo de Conciencias que era de programas, que elegía temas fundamentales y reunía a todos los centros de investigación alrededor del mismo tema. Creo que eran unas buenas líneas de trabajo, que ojala se volviera a recuperar, sabemos que hay una escases de recursos, pero si eso se optimiza, la  investigación en el país será mejor

CS: Qué viene para el INS a futuro.

Vienen muchos retos, el INS siempre se está reinventando, ese es su constante. El instituto tiene el  sueño de tener un vivario con todos los animales ponzoñosos y producir el resto de anti venenos que en Colombia hacen falta, anti alacrán, anti lonomia, antiarácnido.

Sería deseable que los antivenenos en Colombia fueran un medicamento de interés en salud pública, producido por el instituto y distribuido en el territorio nacional por el ministerio, y en el que solo se cobrará su aplicación.

El INS tiene un reto enorme que es producir otros biológicos, estamos caminando hacia allá, y queremos fortalecer aún más en vigilancia intensificada en otros temas.

Necesitamos, por supuesto, presupuesto. Es fundamental que el Ministerio de Hacienda lo tenga en cuenta, porque lo sabe y lo hemos hablado; tenemos todas las esperanzas puestas en la edición presupuestal de este año, es para nosotros fundamental, y el instituto se lo merece porque en estos cien años le ha cumplido al país.

CONSULTORSALUD agradece a la Dra. Martha Lucia Ospina por su tiempo, y espera que esta entrevista le haya permitido al país sectorial comprender de una manera más cercana, la importancia capital que tiene el Instituto Nacional de Salud INS para el mejoramiento continuado del sistema general de seguridad social en salud y particularmente en el bienestar de la población, convirtiéndose en una entidad pública de altísima calidad, que entrega resultados oportunos y confiables, digna de imitar.

Bien Hecho Dra. Ospina.

Entrevistador: 
ConsultorSalud
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