Clase Social y Salud – Las brechas entre clase y género.

El Observatorio Nacional de Salud presentó su octavo informe titulado “Clase Social y Salud”, donde hace un análisis de las desigualdades en condiciones de vida, acceso a los servicios de salud y afiliación a programas de protección social, basado en las clases sociales en Colombia entre los años 2008 y 2015.

El informe que consta de cuatro capítulos, donde a partir de los referentes conceptuales sobre la categoría de clase social como concepto que proviene de las ciencias sociales, se estableció una clasificación para entender la estructura de clases sociales en Colombia, tomando como principal fuente de información la Encuesta Nacional de Calidad de Vida (ENCV).

En total se analizaron 24 indicadores, agrupados en cinco dimensiones: condiciones de vida; estado de salud autopercibido, enfermedad declarada y acceso y protección social.

Este no es el primer informe que aborda el tema de las “clases sociales y salud” y sus determinantes,  el Observatorio Nacional de Salud en su sexto informe “Desigualdades Sociales en Salud en Colombia” presentó evidencia en relación con las desigualdades en un amplio número de desenlaces en salud. Sin embargo, en este informe se hace una mejor comprensión de las causas profundas de la desigualdad, tanto estructural como intermedia.

Afiliación al SGSSS

La cobertura universal es mayor del 90% en todas las clases sociales. Sin embargo, los profesionales (95,7%) y los directivos (95,9%) fueron los que presentaron los valores más altos, seguidos por los empleados (94,9%) y los campesinos (94,3%).

Las clases sociales con los niveles más bajos de afiliación fueron trabajadores domésticos (90%), pequeña burguesía (92%) y obreros agropecuarios (93%).

En general, el porcentaje de afiliación es mayor en las mujeres. Es decir, que las desigualdades entre clases sociales y género son mínimas en afiliación al sistema de salud.

Brechas entre clases sociales

A pesar de haber una mejoría entre los años 2008 y 2015, las brechas siguen siendo muy altas especialmente en el acceso a los servicio de salud, el informe evidencia que aunque actualmente se cuente con la cobertura universal, en Colombia persisten barreras de acceso relacionadas con la demanda, como la falta de dinero o la necesidad de atención médica percibida.

La falta de dinero para acceder al sistema de salud, se relaciona con el  pago de cuotas moderadas y copagos, que además de vulnerar el derecho a la salud, manifiesta problemas de equidad del sistema de salud ligadas a la capacidad de pago de las personas.

En la población general en 2008, la clase social que presentó mayores cifras de personas, en ambos sexos, que no solicitaron atención médica por falta de dinero fueron los obreros agropecuarios y las de menores cifras fueron los empleados.

Mientras que en el año 2015, la clase social que presentó mayores cifras fue la pequeña burguesía, seguidos por los campesinos y los obreros agropecuarios. La menor proporción se presentó en las mujeres con niveles profesionales y técnicos. A diferencia del año 2008, aunque se realizó la misma pregunta, se adicionaron opciones de respuesta como causa fundamental: No la cubre o no autorizaron la atención, o dificultad para viajar.

Percepción negativa frente al sistema

Frente a la percepción de la calidad del servicio, los resultados muestran que las clases sociales con la menor percepción negativa del sistema la tienen las trabajadoras domésticas, los campesinos y los obreros agropecuarios. Mientras que los profesionales y técnicos, la pequeña burguesía y los empleados reportaron las mayores cifras de percepción negativa en la calidad.

Sin embargo, se evidencian diferencias entre ambos sexos. Por ejemplo, los hombres reportaron menor promedio (4,1%)  en cuanto a la percepción de la calidad, excepto en los hombres trabajadores que registraron un promedio de 4,8%. Por su parte, las mujeres mostraron promedios más altos con 6% en general, y las trabajadoras con un 6,8%.

Acceso al servicio de urgencias la de menor desigualdad.

Se encontraron pocas desigualdades en el acceso a urgencias entre clases sociales y entre sexos para una misma clase. En hombres, la mayor brecha se presentó en empleados al comparar con profesionales y técnicos, con una diferencia absoluta de 7,8%; mientras en mujeres la mayor diferencia absoluta fue 5,8% entre profesionales y técnicos frente a obreras agropecuarias.

En Colombia para 2015 el porcentaje de personas atendidas en urgencias tanto en población general como en trabajadores, presentó pocas desigualdades entre clases sociales, en ambos sexos. La comparación entre sexos reveló que para el año en estudio las mujeres reportaron mayor acceso que los hombres.

Desigualdades de clase y género

El estudio encontró que las mayores desigualdades entre clases sociales se perciben en los indicadores de condiciones de vida, discapacidad y aspectos relacionados con la protección social. Mientras que las mayores desigualdades de género se presenta en enfermedad crónica declarada.

No obstante, en los dos casos  el estado de la salud autoprecibido es la que presenta mayor desigualdad. Los resultados de este estudio muestran que las personas pertenecientes a las clases sociales menos favorecidas como los campesinos y obreros agropecuarios, tienen peores niveles de salud autopercibida que otras clases sociales.

Con relación al estrato se encontró que pertenecer al estrato 1 o 2, se relaciona con la mala percepción de salud, mientras que pertenecer al estrato 5 sería un factor protector.

Las mujeres presentaron una proporción más alta de mal estado de salud para todas las clases sociales. Estas diferencias se han encontrado asociadas a la mayor prevalencia de enfermedades crónicas entre las mujeres y también a inequidades de género relacionadas con brechas en empleo y educación.

Descargue: Clase Social y Salud – Observatorio Nacional de salud.

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